La evolución de las nuevas tecnologías en el sector de la protección solar ha dado un salto cualitativo enorme en los últimos 20 años gracias a la evolución de nuestra sociedad.

Los principios de la tecnología aplicada al sector se remontan a hace 50 años. Claro que en aquella época, en nuestra zona se puede decir que las empresas dedicadas a los toldos casi no existían como tales y muchas de las tareas relacionadas con el sector las realizaban cerrajeros y tapiceros .

En Montol utilizamos los sistemas de automatización Somfy para nuestros proyectos

Como ya os podéis imaginar, la sociedad del momento todavía estaba bajo la presión de los últimos años de la dictadura y la motorización de persianas, toldos y cortinas era lo último en lo que la gente podía pensar. Mientras tanto, en Europa se ponían en marcha estas empresas que actualmente están presentes en casi todo el primer mundo.

El primeros pasos de la tecnología en el sector estaban pensados ​​para ahorrar el esfuerzo manual de abrir o cerrar una persiana, cortina o toldo. El países europeos, más desarrollados y avanzados que el nuestro, pronto entendieron que lo que se necesitaba era mejorar la calidad de vida en los hogares.

En nuestra sociedad aún le faltaban unos años, pero finalmente también se emprendió este camino. Con la evolución política hacia la democracia, las delegaciones de empresas europeas muy pronto apostaron por nuestro mercado, un mercado en clara revolución social y económica. Un turismo en crecimiento exponencial y una climatología privilegiada por las buenas temperaturas y la gran cantidad de sol hicieron que mucha gente adinerada de los países del norte de Europa (mucho más fríos y lluviosos) vinieran a nuestras zonas de costa, comprando en ella segundas residencias para disfrutar de nuestro país durante largas temporadas, sobre todo en primavera y en verano. Nuestra sociedad también empezaba a viajar, la gente de ciudades interiores querían sol y playa y el sector de la construcción hizo un crecimiento espectacular en las zonas costeras, creando miles y miles de apartamentos para toda aquella gente que quería disfrutar del aire libre y que terminó comprando un destino fijo de vacaciones.

El sector del toldo arrancó con mucha fuerza y ​​nacimos muchas empresas que únicamente nos dedicábamos a la protección solar, un sector muy estacional y que en invierno tenía que pasar con los ingresos de la temporada primavera-verano. Los inicios de la tecnología en el sector, en mi opinión, fueron bastante ridículos; queríamos vender toldos y pco más. El motor era un producto que suponía un incremento de precio muy importante y supongo que eso nos asustaba, lo que hacía que nosotros mismos ya no lo ofreciéramos, a no ser que el cliente nos lo pidiera. No era importante ofrecer calidad de vida; lo importante era vender, instalar, cobrar y adiós; gracias.

Mientras tanto, la sociedad y la tecnología iban siempre dos pasos por delante de nuestro sector. Sin ir más lejos, el sector de la persiana sí que entró mucho más pronto en la motorización. El cambio en el sector del toldo se produjo con un avance en los sistemas de motorización, la entrada de los motores con mando a distancia específicos. Todo este avance supuso un importante esfuerzo en formación y marketing en gestión de ventas y nos hizo creer en la necesidad de ofrecer calidad de vida y valor añadido al toldo que íbamos a vender a nuestros clientes. La incorporación a los nuevos sistemas de motorización, de automatismos con detectores de sol, viento y lluvia es el paso definitivo a la entrada en las casas de los toldos motorizados y el marketing de calidad de vida.
También en la misma época se produce un avance con la incorporación de los sistemas “Cofre”, que supone un paso clave en el futuro del sector. Pero de eso ya hablaremos en otro artículo.

Ignasi Poblet, director comercial en Montol