Esta pérgola, que hemos instalado en la Bisbal del Penedés, es un buen ejemplo de por qué decimos que nos fijamos en el entorno antes de concretar un proyecto.
El emplazamiento de la vivienda tiene la característica de estar muy expuesto al viento. Hacía falta, pues, una pérgola que fuera robusta y resistente, cuyo diseño permitiera ofrecer la máxima resistencia al aire.
Optamos por una estructura con madera laminar de pino, y un techo también de madera de pinto y tela asfáltica para proteger e impermeabilizar la obra.
Puede observar como las diferentes pieza de madera se unen con piezas metálicas de acero inoxidable.
Una base de hormigón fija los pilares, lo que garantiza una mayor estabilidad.