El invierno y sus inclemencias meteorológicas afectan a los toldos y es bueno aprovechar ahora para realizar tareas de mantenimiento y limpieza de los tejidos, para poder disfrutar con plenitud de la protección que ofrecen los toldos durante el verano. Hacer el mantenimiento y limpieza adecuada es importante y para ello es conveniente tener en cuenta algunos métodos que debemos utilizar para una buena limipeza.
Lo primero que podemos hacer es quitar el polvo que se habrá acumulado. El uso de una escobilla o del aspirador nos ayudará a quitar el polvo.
Para una limpieza más profunda, podemos preparar una mezcla de jabón líquido o detergente diluido en agua templada. Con la ayuda de un cepillo, esta mezcla nos permitirá limpiar la superficie del toldo. Podemos utilizar un pulverizadaor para llegar a toda la superficie del toldo. Una vez pasado el cepillo, debemos enjuagar con agua abundante y dejar secar el tejido.
Es posible que una vez terminado el proceso anterior, nos encontremos con alguna mancha. La solución pasa per tratar la superficie afectada con la misma mezcla, dejar que actúe durante unos minutos, frotar la zona con un cepillo y después enjuagar con agua limpia. Debemos dejar el toldo extendido hasta que esté bien seco. Si lo enrollamos húmedo, corremos el riego que se forme moho. En cualquier caso, si vemos que hay moho en el toldo, podemos utilizar algún producto antimoho de los que existen en el mercado.
Si observamos que el toldo ha perdido la intensidad de su color, podemos probar con una mezcla de jabón líquido y vinagre blanco que aplicaremos con un cepillo por toda la superficie.
En cuanto al mantenimiento, es importante cuidar bien las partes metálicas de la estructura que soporta el toldo. Secar bien estas partes metálicas y poner aceite en las partes móviles y las bisagras evitarán la oxidación y permitirán que el mecanismo de movimiento del toldo funcione correctamente y no se atasque.
Las actuales tendencias en arquitectura buscan reducir al máximo el consumo energético de las viviendas, lo que se consigue con un buen aislamiento térmico, el control de infiltraciones, el aprovechamiento de la energía del sol para una mejor climatización y una máxima calidad del aire interior.
En el año 1990 se construyó en Alemania el primer edificio diseñado bajo los parámetros del llamado estándar Passivhaus, una serie de condiciones en el diseño y la construcción de edificios para minimizar el consumo energético, especialmente para calefacción y refrigeración.
El cumplimiento de este estándar puede suponer el 80 por ciento de ahorro en gasto de energía, que en España, por las condiciones de su clima, puede llegar al 60 por ciento, con lo que puede conseguirse la mejor clasificación energética posible, la clase A. El estándar para clima mediterráneo establece que la demanda máxima de energía útil para calefacción debe ser de 15 Kwh por metro cuadrado y año, y la misma cantidad para refrigeración, entre otros parámetros.
Para conseguir estos estándares es necesario, entre otras cosas, que tengamos un muy buen aislamiento en ventanas. Un ejemplo son las ventanas Kömmerling 76 MD Xtrem. Están certificadas para poder cumplir el estándar Passivhaus para clima templado al ofrecer un aislamiento máximo. Contienen seis cámaras de aire estanco, en tan solo 76 mm de espesor, lo que le permite un elevado valor de aislamiento térmico y acústico sin renunciar al resto de prestaciones, al incorporar los últimos avances en ingeniería de perfiles. Estas ventanas, además, se ofrecen con diferentes formas de apertura (oscilobatiente, abatible en ejes horizontal o vertical, pivotante…).
Compartimos con vosotros la felicitación de Nacidad que nos ha hecho llegar la marca Kömmerling, uno de nuestros principales proveedores. Hacemos suyo su mensaje. Podéis ver el vídeo aquí:
La imagen muestra el aspecto que presenta la nueva tienda de Cal Sendra, en Reus. El toldo que hemos instalado se adecua perfectamente al resto de elementos decorativos del establecimiento, situado en el centro de la ciudad.
Son muchas las familias que optan por adaptar sus terrazas para poderlas aprovechar más, incluso en invierno.
Existen diversas alternativas, en función del tipo de terraza, de su superficie y, claro está, de las necesidades que tengamos. Hoy os mostramos dos proyectos que hemos realizado:
Los cristales ofrecen una excelente protección durante el invierno
En esta terraza, por ejemplo, hemos optado por un cierre con cristales sin perfiles, de modo que se garantiza la entrada de la luz solar, a la vez que aislamos la terraza del viento y otras inclemencias meteorológicas. La terraza puede convertirse de este modo en un espacio cotidiano de nuestro piso, utilizable en invierno. Para el verano, se abren los cristales y podemos disfrutar de la terraza.
Interviniendo en la terraza hemos ganado espacio en la cocina
En esta otra imagen el proyecto nos pedía la ampliación de la cocina, aprovechando la superficie de la terraza. Optamos per un cierre de aluminio CR40 de Thermia, con corredera de gama alta y cristal de calidad. La presencia del toldo, además, permite regular la luz que entra en la estancia.
Cada proyecto es un reto para Montol, y buscamos las mejores soluciones que garanticen comodidad, estabilidad térmica y aislamiento. Todo ello, para una mejor calidad de vida.
El avance tecnológico en la confección de tejidos y telas para toldos permite disponer de telas diferentes en función de su uso y de las características que necesitemos. Nuevos tejidos permiten una mejor protección solar y un control térmico más eficaz, lo que permite ahorro de energía. Todo ello, además, acompañado de soluciones estéticas para integrar estos tejidos en el entorno.
No se necesita el mismo tipo de tejido para un toldo exterior, que para una cortina interior. Para el exterior, se necesitan tejidos pensados para soportar las duras condiciones del exterior: sol, lluvia viento, polución… Los tratamientos de los tejidos dan respuesta a los entornos más exigentes, garantizando un rendimiento excelente. Son necesarios tejidos que permitan el mantenimiento del color, solidez frente a la luz y los agentes atmosféricos, resistencia a la putrefacción, estabilidad dimensional, resistencia a la rotura, resistencia a la contaminación, impermeabilidad…
En Montol trabajamos con las mejores marcas para poder ofrecerte la solución más adecuada a tus necesidades, basada en los últimos avances en materiales y tecnologías textiles.